TOXOPLASMOSIS EMBARAZO

La toxoplasmosis es una enfermedad provocada por parásitos y se encuentra dentro de la categoría de las más comunes. Es peligrosa para las mujeres embarazadas, ya que el protozoo atraviesa la placenta, particularmente al final del embarazo y le puede causar al feto una toxoplasmosis latente que puede manifestarse luego del nacimiento.

Generalmente la toxoplasmosis muestra síntomas como fiebre, dolor de garganta y dolores musculares, es por esto que ante la presencia de dichos síntomas la mujer embarazada deberá acudir a su médico para que palpará sus glándulas y le realizará unos estudios de sangre para determinar si se trata de una toxoplasmosis.

Dentro de los riesgos para el feto se encuentra la presencia de una hidrocefalia, retraso mental, ictericia coriorretinitis, así como calcificaciones intracraneales. Es potencialmente peligroso en las mujeres embarazadas cuando han sido infectadas por primera vez y no cuentan con anticuerpos, ya que el toxoplasma comienza a colonizar la placenta.

La forma de transmisión puede ser a través de la placenta, lo que sucede cuando se encuentra más desarrollada, la transmisión no se da de manera inmediata, hay un periodo en el que se infecta la placenta pero el feto todavía está libre de la enfermedad. Es por esto que la serología adquiere una importancia vital. La serología es el estudio por medio del cual se puede comprobar la presencia de anticuerpos en la sangre.

Es de mencionar que si una mujer embarazada se ha inmunizado antes del embarazo la serología será positiva y no habrá peligro, sin embargo si la serología se realizo al inicio del embarazo, la serología será negativa y se tendrá que verificar cada 4 semanas aproximadamente.

Es por esto que ante todo está la prevención, si una mujer se encuentra embarazada deberá tomar algunas precauciones, como evitar en la medida posible estar libre de gatos y de otros animales domésticos que pueden transmitir el parásito. Si no es posible estar sin gatos, deberá lavarse las manos luego de tocar al gato y presentar un examen serológico para detectar la contaminación. La arena para gatos también debe limpiarse ya que los huevos del parásito comienzan a infectar luego de 3 a 4 días. Se recomienda evitar la carne cruda o poco cocida, en particular el cordero y lavar las frutas y verduras que han estado en contacto con el suelo.

Si la serología da resultado positivo con respecto a la presencia de la toxoplasmosis, el médico comenzará a considerar el riesgo en el que se encuentra el feto para determinar el mejor tratamiento. Si el riesgo es bajo la mujer es tratada con un antibióticos, sin embargo si es de mayor riesgo el tratamiento con antibióticos no será suficiente y se considerarán todas las posibilidades, es por esto que la prevención es lo mejor para evitar la presencia de la toxoplasmosis durante el embarazo.

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TOXOPLASMOSIS TRATAMIENTO

Generalmente las personas que tienen un sistema inmunológico fuerte no necesitan tratamiento para luchar contra la toxoplasmosis. El tratamiento se hace más presente cuando se trata de pacientes más vulnerables como los niños, adultos con sistema inmunológico débil y los pacientes con SIDA, generalmente se aplica una combinación de pirimetamina y sulfadiazina o clindamicina. Existe la tendencia a prescribir leucovorina (ácido folínico) a las personas que utilizan pirimetamina para prevenir los posibles efectos tóxicos sobre la médula ósea.

Cuando existe la toxoplasmosis ocultar se prescribe un corticoide, como la prednisona. Las mujeres embarazadas suelen ser tratadas con espiraminicina si es que el feto no muestra señales de infección, si el feto se encuentra infectado y el embarazo está más avanzado de tres meses, entonces se trata con pirimetamina y sulfadiazina.

Es de mencionar que para diagnosticar la toxoplasmosis congénita se llevan a cabo dos funciones, la primera es determinar el diagnóstico de la infección durante el embarazo y la segunda es demostrar que la presencia de toxoplasmosis tiene el riesgo de transmitirse al feto. En un tratamiento convencional se combinan dos fármacos antiparasitarios:

  • La pirimetamina, que en ocasiones puede llevar a una deficiencia de ácido fólico con la presencia de una anemia, para contrarrestar la deficiencia de ácido fólico se agrega el folinato cálcico.
  • La sulfadiazina, que puede provocar alergia en la piel, así como anemia hemolítica, inmunoalérgica y aplásica, por eso se hacen recomendaciones para ingerir grandes cantidades vitamina B12 para contrarrestar los efectos adversos.

En cuanto a los casos de inmunosupresión, se han presentado dos casos que afectan según la manera en que se ha producido el contagio y sus signos clínicos, es indispensable identificar el caso para tomar las medidas pertinentes que llevarán a prescribir el mejor tratamiento.

  • Caso de inmunodeficiencia adquirida o SIDA: La toxoplasmosis cerebral ocurre generalmente con los pacientes que son VIH positivos, la liberación de los parásitos en su forma de bradizoítos y taquiozitos los hace presentes en todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo. Los síntomas pueden incluir un dolor de cabeza frecuente con o sin fiebre. En estos casos el tratamiento incluye la pirimetmina, sulfadiazina y ácido folínico, que son suministrados en conjunto durante seis semanas.
  • Caso de inmunodeficiencia causada: Generalmente se da por la reactivación de los quistes que estuvieron en otro huésped y que son pasados al nuevo destinatario, lo que puede suceder en un trasplante de médula ósea o de corazón. Las manifestaciones clínicas son las de una toxoplasmosis aguda y diseminadas. El tratamiento para este caso incluye una terapia inmunosupresora y se monitorea al paciente siguiendo estrictas medidas profilácticas.

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TOXOPLASMOSIS CEREBRAL

La toxoplasmosis es causada por un parásito conocido como el Toxoplasma Gondii, su prevalencia se da en las regiones altas, cálidas y húmedas. El ciclo parasitario de la toxoplasmosis incluye dos fases, la primera es la reproducción sexual en los carnívoros; la segunda es la reproducción asexual que se produce en hospedadores intermediarios. Tanto los animales como los seres humanos se infectan al comer plantas, hierbas y verduras que se encuentran contaminadas con tierra que cuenta con la presencia de los huevos del Toxoplasma. Las manifestaciones clínicas de la toxoplasmosis adquirida cuenta con diferentes variables, es asintomático en la mayoría de los casos; la presencia de mononucleosis en los pacientes con síndrome de inmunodeficiencia; o bien una neurotoxoplasmosis donde el daño ha propiciado un síndrome de déficit (como el de los pares craneales), convulsiones o daño cerebral.

La toxoplasmosis cerebral es una enfermedad oportunista que generalmente se encuentra vinculada a la reactivación del parásito denominado Toxoplasma Gondii, cuya presencia simplemente se encontraba de manera latente, pero no expansiva y cuya reactivación se presenta por una profunda deficiencia inmune. Cuando el parásito se expande a través del cerebro puede dar como consecuencia la formación de abscesos, también puede propagarse a nivel local y causar inflamación lo que conlleva la presencia de una serie de encefalitis.

Los síntomas clínicos generalmente incluyen un inicio relativamente rápido de dolores de cabeza, que se presentan de manera recurrente llegando a estar presentes durante varios días o semanas y que además son resistentes a los analgésicos convencionales, es de mencionar que es posible que dichos dolores estén acompañados de fiebre, aunque ésta ha sido una constante sólo en la mitad de los casos. Lo anterior es en ocasiones asociado con un déficit neurológico localizado, como el caso de la hemiplejía, también se pueden presentar convulsiones o la pérdida de conciencia. Cabe señalar que cualquiera de los síntomas y manifestaciones que se estén dando en una persona con VIH positivo o que cuenta con un sistema inmunológico muy bajo, sugiere la presencia de la toxoplasmosis cerebral, hasta que se demuestre lo contrario, lo que se hará a través de una tomografía o resonancia magnética para tener un diagnóstico más completo. El tratamiento se prescribe a los primeros síntomas, ya que la velocidad de propagación es muy rápida. En el tratamiento se incluyen pirimetamina y sulfadiazina y tiene una duración de 6 a 8 semanas. Una vez que se terminó el tratamiento inicial, se realiza una segunda profilaxis anti-toxoplasma para evitar una posible recurrencia.

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TOXOPLASMOSIS GATOS

La toxoplasmosis es la manifestación de la enfermedad originada por el parásito Toxoplasma Gondii, es una enfermedad que salvo casos concretos, no presenta un gran riesgo para la salud de los humanos ya que la mayoría han estado expuestos al parásito y se han desarrollado los anticuerpos necesarios. Sin embargo, los casos concretos son en realidad importantes, ya que en ellos se incluye a las mujeres embarazadas y que nunca han sido infectadas por la toxoplasmosis. Otros adultos que se encuentran en riesgo de desarrollar la toxoplasmosis son los que están considerados como inmunodeficientes, ya sea por la presencia del virus del SIDA o por un tratamiento supresor inmunológico, como es el caso de los trasplantes de órganos.

Quizá la pregunta general sería: ¿Qué tiene que ver el gato con esto?, la respuesta se da con base en lo que el gato realiza y cómo adquiere la enfermedad y porqué el gato infectado puede ser un generador de huevos del Toxoplasma. El gato se infecta cuando come carne infectada, ya sea de res, cordero, cerdo, o también se infecta persiguiendo a otros ratones y ratas. Otro medio de infección es la ingesta del Toxoplasma que se encontraba presente en las heces de animales infectados.

Una vez que el Toxoplasma ingresa al sistema digestivo del gato, se aloja en el revestimiento del intestino delgado, donde se reproduce de manera sexual y que luego es eliminado por medio de las heces. La presencia de los parásitos en las heces es lo que infecta a las plantas, a la tierra y a otros animales herbívoros. Es por esto que en realidad son las heces del gato las que representan un riesgo de contagio de la toxoplasmosis, y no en sí el gato mismo. Los gatos que viven dentro de la casa no consumen carne cruda por lo que generalmente están fuera de peligro de contagiarse de toxoplasmosis.

La investigación y los hechos han demostrado que la causa principal de infección en los humanos ha sido por el consumo de carne más bien cruda, así como por una falta general de higiene. Es de mencionar que el ambiente que se encuentra contaminado por las heces del gato es raramente una fuente directa de contagio, ya que el humano debería comer las heces contaminadas luego de 48 horas después de excretadas. Antes de las 48 horas las heces del gato no son peligrosas, por eso se recomienda limpiar las heces del gato diariamente para mantenerse libre de posibles riesgos.

Las personas que tienen gatos y que además están embarazadas o bien tienen un sistema inmunológico débil deben seguir una serie de recomendaciones, más que nada porque son los que se encuentran en mayor riesgo de contagiarse de toxoplasmosis.

Se recomienda limpiar el lugar donde el gato pasa más tiempo con agua tibia, usando guantes y/o pedirle a una persona que cambie la arena para los gatos. Es por demás aconsejable que la caja de arena de gatos se encuentre fuera y lejos del lugar donde se preparan los alimentos.

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